Ron Asheton , guitarrista y fundador de los
Stooges , fue hallado
muerto ayer en su domicilio de Ann Arbor (Michigan). El músico, de sesenta años,
llevaba varios días sin responder al teléfono, lo que llevó a la Policía a
entrar en su casa, donde descubrió su cadáver. El cuerpo sin vida de Ron Asheton
no mostraba signos de violencia, lo que hace pensar en una muerte natural que
podría haberse producido varios días atrás, según informaban ayer varias
agencias.
Junto a su hermano Scott, batería, Ron Asheton formó parte de los
Stooges, banda que desde finales de los años sesenta y hasta los primeros
setenta facturó un rock definido por la violencia, la crudeza y la urgencia. El
primitivismo de los Stooges, liderados por una de las estrellas más singulares
de la historia del rock, Iggy Pop, alimentó a la generación del punk y se situó
de inmediato en el altar de un movimiento musical que trató de recuperar la
pulsión primaria del rock tras los alardes preciosistas y los excesos
instrumentales de los años setenta. Bandas como los Sex Pistols o,
anteriormente, los Ramones neoyorquinos fueron influenciadas por las agresivas
formas musicales de Ron Asheton, cuya técnica con la guitarra puede apreciarse
en clásicos de la talla de «I Wanna Be Your Dog».
Vigor primitivo
No sólo la música de los Stooges dejó su huella y su eco en los
febriles años del punk: la estética, la lírica y, sobre todo, la actitud
destructiva y odiosa de la banda de Michigan sirvieron de inspiración a los
grupos que militaron en la fructífera revuelta musical de 1976. Sin apenas éxito
comercial y con una discografía reducida, compuesta por sólo tres discos
oficiales, los Stooges no tardaron en convertirse en clásicos del siglo XX por
la perversión que aportó su discurso al mundo del rock convencional.
Aunque los Stooges se volvieron a reunir y grabaron un cuarto y
mediocre álbum hace ahora dos años, sus obras maestras -«The Stooges» (1969),
«Fun House» (1970) y «Raw Power» (1973)- pertenecen a su primer periodo, cuando
Ron Asheton rompió con su guitarra y para siempre la calma del pop. [
ABC.ES]